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Captura imágenes de la parte delantera y trasera de tu coche o camión y graba incidentes y actos vandálicos como prueba para tu seguro.
La dashcam es una cámara que se monta en el parabrisas o en el salpicadero de un coche y capta imágenes del tráfico. En los últimos años hay un aumento en la demanda del consumidor de esta cámara. Principalmente para poder entregar imágenes de incidentes como prueba a la aseguradora y/o la policía, pero también para poder registrar actos vandálicos. Además, esta cámara ofrece la posibilidad de hacer bonitas tomas de paisajes durante unas vacaciones o una excursión. Actores importantes en el mercado actual de cámaras de salpicadero son Blackvue, Nextbase y Transcend.
La dashcam sirve principalmente para registrar el comportamiento al volante de otros usuarios de la vía y, por eso, esta cámara también hace tomas continuas del entorno. Además, este tipo de cámara ofrece numerosas funcionalidades que favorecen la calidad de las tomas. Así, muchas dashcams disponen de un objetivo gran angular luminoso, con el que, además de tomas nítidas, también se puede filmar desde un gran ángulo de imagen (a menudo entre 130 y 160 grados). Con la posibilidad de grabar en Full HD se pueden captar imágenes muy nítidas de la situación del tráfico a tu alrededor. Cada vez más dashcams disponen, por tanto, de posibilidades de grabación en alta resolución de imagen. Otra parte importante de la cámara de salpicadero es la presencia de un sensor de movimiento (motion detection), con el que la cámara se inicia automáticamente cuando se detectan actividades. En la oscuridad, la luz infrarroja (IR) hace que los vehículos y objetos se perciban con nitidez.
Las dashcams de gama alta disponen de un receptor GPS con el que se pueden mostrar las coordenadas y los mapas correspondientes de tu ruta. Con ello se registra el viaje y se vincula a la velocidad conducida. Sobre todo la velocidad desempeña un gran papel en los incidentes y esto puede servir, por tanto, como prueba para la aseguradora o la policía. En caso de robo, el coche se puede incluso seguir mediante un tracker y se puede detener a los autores aún presentes. Mediante una función WiFi integrada es posible, en las dashcams de calidad, transmitir imágenes directamente a dispositivos móviles.
Las cámaras de salpicadero actuales disponen de la función loop recording. En ella se hacen tomas a intervalos de unos minutos y, cuando la tarjeta de memoria está llena, la toma más antigua se sobrescribe con la más reciente. Mediante el sensor G se detectan los golpes fuertes en una colisión y las imágenes en torno al incidente se protegen contra la sobrescritura de imágenes. De esta manera siempre tienes garantizado que las tomas más importantes se conservan.
Filmar con una dashcam es legal en los Países Bajos y Bélgica. Si quieres publicar las imágenes, sí debes tener en cuenta las normas de privacidad y, en la mayoría de los casos, las personas en el vídeo deben aparecer de forma irreconocible. En otros países de Europa debes asegurarte de estar al tanto de las normas relativas a estas cámaras y a la privacidad de las personas. Las cámaras de salpicadero dan, además, una sensación de seguridad, ya que tienen en cuenta tanto la velocidad máxima como el registro de otros usuarios. No tienes, por tanto, que preocuparte de que el comportamiento peligroso al volante de otros usuarios de la vía pase desapercibido, porque tú mismo captas las imágenes.
Hoy en día ves también cada vez más que no solo se usa una dashcam delante, sino también en la parte trasera de un coche. Las situaciones peligrosas pueden, por supuesto, ocurrir también detrás de ti, y estas no se registrarían si solo tienes una dashcam delante. Por eso puede ser sin duda recomendable usar también una dashcam en la luna trasera.
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