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Con un NAS puedes transmitir películas fácilmente a tu televisor, compartir fotos y hacer copias de seguridad de tus archivos. Las posibilidades de un NAS son infinitas.
Un NAS, Network Attached Storage, es un medio de almacenamiento que está conectado a una red y se compone de uno o varios discos duros. Gracias a ello puedes guardar y abrir archivos desde distintos aparatos en la red del NAS. Especialmente práctico cuando hay reproductores multimedia, ordenadores y smartphones conectados. Así es posible ver archivos en full HD desde el disco en tu tv o reproducir música en tu smartphone. Además de servir como medio para abrir y guardar archivos desde distintos lugares de la red, el NAS también se puede usar como lugar central de copia de seguridad. Los actuales discos NAS contienen tantas funcionalidades que se pueden considerar una nube personal.
Los discos NAS están disponibles en distintos tipos, cada uno con sus propias funcionalidades y aplicaciones. En resumen, distinguimos dos tipos de NAS.
La cantidad de espacio de almacenamiento que contiene el NAS es determinante para la cantidad de archivos que puedes guardar en él y lo que quieres hacer con él. En medio terabyte ya puedes guardar bastantes películas, música y documentos, pero con un terabyte ya puedes usar fácilmente el servidor para tus actividades online. Es recomendable hacer uso de la función RAID, con la que guardas archivos en varios discos duros. Si tienes, por ejemplo, cuatro discos duros de un terabyte en tu NAS, los datos se pueden guardar en varios discos, de modo que cuando uno de los discos duros falle, siempre tengas una copia de seguridad. Otra parte importante la forma el procesador del NAS. Estos son suministrados por ARM o Intel y hoy en día pueden hacer funcionar muchos procesos a la vez, con lo que las posibilidades con los sistemas actuales aumentan rápidamente. Transmitir películas de forma simultánea no supone ningún problema para los sistemas actuales, pero cuando también quieres alojar un sitio web, es necesario un procesador rápido y suficiente memoria. Sopesa, por tanto, tu elección en función de lo que quieras hacer con él.
Los sistemas NAS actuales ofrecen numerosas funcionalidades que facilitan el uso y permiten controlar más aparatos a distancia. Además de las funciones para guardar y reproducir archivos, también es posible hacer una copia de seguridad de los archivos de tu pc, tablet o smartphone. Los sistemas NAS disponen de una interfaz web con la que surgen muchas posibilidades; la interfaz empieza, de hecho, a parecerse cada vez más a la de un sistema operativo. Las videoconsolas también pueden funcionar con el NAS y la descarga de archivos se puede hacer de forma rápida y cuidadosa. La reproducción y transmisión de películas y el compartir fotos constituyen las funcionalidades básicas. Numerosas funcionalidades, sin embargo, las añaden los propios usuarios y tú mismo también puedes contribuir a ello. Los distintos paquetes se pueden ver e instalar en la interfaz web. Aquí puedes pensar en sistemas CMS para sitios web y programas de edición de fotos. Además, a través del sistema se puede configurar una impresora central en la red y conectar un servidor FTP.